Supera La Traicion

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            Cuando le entregamos algo especial de nosotros a un persona, y ésta nos traiciona, podemos llegar a experimentar uno de los peores sentimientos de tristeza en nuestras vidas. ¿En qué momentos experimentamos este sentimiento? Cuando le depositamos nuestra confianza en alguien y éste nos engaña, cuando una persona nos es infiel, cuando nos dicen mentiras con el objetivo de ilusionarnos y luego nos abandonan, cuando una persona no cumple sus promesas, etc. En general, cuando formamos un vínculo afectivo con otra persona, y luego, con una traición, nos ocasionan una herida emocional. Hay personas que luego de un engaño, pueden hasta llegar a experimentar deseos de venganza, resentimiento, rencor, miedo de volver a confiar en alguien, entre otros.

            Cuando llegues a experimentar estos sentimientos, en vez de recordar lo que te han hecho, pregúntate: ¿Cuál fue mi experiencia después de todo? ¿Qué aprendí? Ten presente siempre, que cada cosa que vivimos a diario, la podemos ver como una experiencia positiva en vez de un túnel sin salida, cada hecho que vivimos nos ayuda a crecer espiritualmente, nos enseña más acerca de la vida, nos hace madurar. Por muy dura que sea la situación, y aunque por los momentos te cueste ver lo positivo de ese acontecimiento, seguro puedes aprender algo que te ayudará a vivir adecuadamente.superar-una-traicion-2

            Evita abrirle la puerta al rencor, a los deseos de venganza, al resentimiento, al odio, pues después de todo, ¿Quién lleva por dentro estas emociones negativas, tú o la otra persona?  Practica perdonar de corazón a esta persona que te ha herido, hazlo por ti, no por ese alguien que te hirió. En vez de pensar que fue una persona malvada y sin sentimientos por lo que hizo, piensa que no supo comportarse mejor, respira profundo y di: Gracias por haber estado en mi vida, gracias por haberme enseñado más, justo ahora, en el momento perfecto, porque esto me ayudará a crecer y vivir mejor.

            Es importante que sientas el dolor, si tienes ganas de llorar, ¡¡hazlo ya!! evita intentar controlar el dolor, ni mucho menos evadir el duelo, porque serán heridas no curadas, que en cualquier momento volverán a salir y puedes actuar equivocadamente por cosas del pasado, hiriendo a otras personas, incluyéndote a ti mismo. Cuando te das permiso a liberar el sufrimiento y el dolor que te está causando esa situación, ese dolor desaparecerá más rápido y así podrás comenzar a sentirte mucho mejor.

Después que haya pasado un tiempo (que consideres que fue el suficiente), reflexiona y escribe ¿Qué aprendiste acerca de lo sucedido, qué lección te ha dado? Cierra este ciclo y date otra oportunidad para intentarlo. Somos seres humanos, y nos está permitido equivocarnos, evita hacer comentarios negativos acerca de lo que te hicieron y de la persona que te hirió, porque con esto conseguirás acentuar más el dolor, es igual cuando te caes, te haces una herida grande en tu rodilla, y cuando ves que ya está sanando, le metes el dedo, ¿Qué crees que pasaría? Así tal cual pasa con las heridas sentimentales. No levantes juicio acerca de esa persona, recuerda que la vida es un boomerang, y solo ella nos evaluará nuestras acciones, y nos recompensará en el momento que menos pensemos.

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